Pues no, no sufrió el Madrid tanto como se pensaba. De hecho, no sufrió nada. Bueno, un poco, quizá, cuando Huijsen cometió un penalti evitable y la Real Sociedad empató el partido. Cuatro minutos después, sin embargo, el Bernabéu volvía a respirar tranquilo. Vinícius provocó un penalti (penalti claro, por cierto) que él mismo se encargó de lanzar. No estaba Mbappé en el campo y, por lo tanto, no hubo polémica. Lo lanzó él. Quizá Mbappé le habría dejado tirar el siguiente, que también se lo hicieron a él (algo dudoso, por cierto, pero el VAR no entró, así que debió ser claro), pero eso ya nunca lo sabremos.

