El Athletic se vio obligado a dar un paso adelante en El Sadar para no dar continuidad a las malas sensaciones con las que terminó 2025 tras la derrota cosechada en San Mamés frente al Espanyol. De hecho, la primera parte disputada frente a Osasuna, sobre todo la primera media hora, no invitaba para nada al optimismo. Todo lo contrario. En este tramo del partido, el equipo entrenado por Alessio Lisci fue mejor. Rubén García confirmó esa superioridad con un buen gol, aunque el rojillo contó con la colaboración de Unai Simón. El golpeo fue brillante, pero la pelota hizo un par de extraños y entró por el centro, dando la sensación de que el meta internacional podía haber hecho algo más. Eso sí, antes de ese tanto, el cancerbero ya había salvado a los suyos con un paradón a disparo de Moncayola.

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