Osasuna aprovechó una gran primera mitad para desarmar al Valencia. Un gol de Ante Budimir, infalible en el remate, terminó siendo decisivo, igual que un grave error de Gayá, que le costó la expulsión y dejó al Valencia con solo 10 jugadores desde el minuto 22. El equipo de Alessio Lisci arrolló a su rival en El Sadar durante gran parte del choque, pero le faltó un segundo tanto que le permitiera vivir un final más plácido del que tuvo, con su rival atosigándole en busca del empate.

