El madridismo se fue del <strong>Santiago Bernabéu </strong>con un sabor agridulce. El <strong><a href=»https://www.marca.com/futbol/primera-division/cronica/2022/10/22/63545a8be2704ebc128b45b4.html» target=»_blank»>3-1 ante el Sevilla</a></strong> en un partido que se estaba complicando era motivo de alegría, pero en los compases finales el hecho de ver a <strong>Fede Valverde </strong>cojeando llenó de preocupación a la afición blanca. La patada de <strong>Papu Gómez</strong>, que golpeó con la rodilla en el cuádriceps del uruguayo, hizo temer por una lesión del centrocampista, pero las primeras sensaciones del Halcón en el día después son buenas.

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