Atiende la llamada de este periódico en un tren rumbo a Hamburgo, hogar del St Pauli, continúa en coche y se despide casi una hora después en su despacho, ya en la sede del modesto club que preside desde 2014. El alemán Oke Göttlich (Hamburgo, Alemania; 50 años) es, además, uno de los 13 vicepresidentes de la DFB, la federación alemana de fútbol. Y a comienzos de este año, en plena amenaza de invasión del gobierno de Donald Trump a Groenlandia, Göttlich, periodista de formación, dijo basta. “¿Qué motivos justificaron los boicots de ciertos países en los Juegos Olímpicos en los años 80?“, señaló, en referencia a Moscú 80 y Los Ángeles 84, en el Hamburger Morgenpost. ”A mi modo de ver, la amenaza actual [Estados Unidos] es mayor que entonces, así que debemos tener esta discusión; la vida de un futbolista no vale más que la de ninguna de las personas que están siendo directa o indirectamente atacadas por el país anfitrión del próximo Mundial».

