Cuando Oihan Sancet (Pamplona, 22 años) brilla en el césped, el Athletic reluce. El viernes, ante el Girona en Montilivi, el centrocampista navarro apenas apareció de medio campo hacia delante, y el juego del equipo rojiblanco sufrió. Apenas tuvo producción, nadie distribuyó a las bandas y careció de llegada por dentro. Si Sancet sufre, el juego rojiblanco se resiente y al enfermo le sube la fiebre. Es un termómetro que indica el estado del equipo. San Mamés espera que frente al Valladolid (20.00, Movistar), vuelva a tener el protagonismo habitual.

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