“Si no te gusta esto quédate en casa”, decía Sébastien Ogier, campeón del mundo y máxima leyenda en activo del WRC. Tiene nueve títulos, compite por puro placer y no necesitaría hacerlo. Pero acepta el reto de la nueva generación de Oliver Solberg y su pelea en el Islas Canarias ya tiene tintes de legendaria. De un choque de diferentes realidades, de dos formas de entender el deporte. El francés duerme con 3,8 segundos de renta y el Mundial está al rojo vivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *