Patricia García, la jugadora más mediática del rugby español, se sorprendió la primera vez que alguien la reconoció en un aeropuerto de Nueva Zelanda. Y era una recién llegada. Así contaba su sueño cumplido, jugar en el país que rinde culto al rugby, también por encima del género. El peso de Portia Woodman, la gran figura contemporánea de las Black Ferns, no desmerece al de cualquier icono deportivo de otras latitudes. Si había un país para que despegara el rugby femenino, era este. Y el Mundial, ganado por las anfitrionas tras quizás el mejor partido de la historia (34-31), ha superado las expectativas.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *