Rob Schuessler revisaba con curiosidad los jerseys que estaban a la venta fuera del estadio Ball de Denver. Este ingeniero de 47 años, empleado de una startup de salud, acudió el jueves por primera vez a una final de la NBA, la de los Nuggets contra Miami Heat. Vestía una de las prendas más originales mientras ojeaba la mercancía del puesto. Comprada en línea, su playera tenía la fotografía de un adolescente algo pasado de peso y con el torso desnudo mirando directamente a la cámara. Sobre la imagen dice Denver Nuggets, dos veces jugador más valioso. Colorado se ha encomendado a ese joven de mirada taciturna, llamado Nikola Jokic, para conquistar su primer título en casi medio siglo.

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