Querían espectáculo y lo que tuvieron fueron a pilotos frenando aposta su ritmo para abrir un hueco en el que colar a su compañero de equipo. La F1 y la FIA acordaron dos paradas, que cambiaron poco o nada por delante y provocaron estrategias extremas por detrás, de ética dudosa, faltas de interés y nada por delante. Norris venció seguido por Leclerc, Piastri y Verstappen, que era como salieron en parrilla.

