Italia se juega la vida en Zenica. La ‘Azzurra’ de Gennaro Gattuso aterriza en Bosnia con el miedo real a encadenar su tercer Mundial consecutivo fuera. Y no es un escenario cualquiera: el pequeño estadio de Zenica, convertido en una caldera, espera con apenas 9.000 aficionados por sanción… pero con ambiente de final. Nieve, frío, césped forzado con calefactores y ni siquiera un entrenamiento previo sobre el terreno. Todo huele a encerrona.

