Óscar Freire no se ha alejado del ciclismo, aunque ahora lo vive desde una distancia mucho más tranquila. El triple campeón del mundo sigue pendiente del pelotón, acompaña la carrera deportiva de su hijo Marcos y participa en distintos eventos relacionados con este deporte. “Ahora salgo en bici en plan tranquilo, con amigos, paramos a tomar café… mi etapa como ciclista ya terminó y ahora me gusta disfrutar de la bici desde otro punto de vista”, explica en una entrevista concedida a EL ESPAÑOL. El cántabro, retirado desde 2012, continúa siendo una figura influyente dentro del ciclismo español y acaba de iniciar una nueva etapa como embajador de Decathlon, una marca que, según reconoce, “ha apostado mucho por el ciclismo y tiene un equipo en lo más alto del pelotón mundial”.

