El Athletic de Ernesto Valverde, al menos por lo que dicen las estadísticas, no es un equipo de buenos comienzos, y las dudas de la pretemporada, con seis derrotas consecutivas y solo una victoria ante la Ponferradina, podían hacer pensar en otro resultado del que al final se dio en la Catedral, pero apareció Nico Williams para dejar en blanco a un buen Sevilla, que sin la inspiración de la estrella del Athletic podría haberle amargado la Aste Nagusia a la grada rojiblanca, aunque sea complicado hacer mella en las fiestas de Bilbao.

