Es tan difícil explicar la razón por la que <strong>Correa </strong>no goza de más protagonismo como lo que le pasó por la cabeza a <strong>Juan Carlos</strong> para pensar que podía ser más listo en el área que el argentino. Sea como fuera, apenas cinco minutos tardó uno de los goleadores más decisivos del último título de Liga rojiblanco en abrir la lata, antes de rematar la faena castigando la temeridad del portero del Girona, que puso en bandeja el triunfo al <strong>Atlético</strong>.

