En Vinicius y Neymar reposan las ilusiones de Brasil de levantar en diciembre su sexto Mundial. El madridista representa la nueva generación, mientras el atacante del PSG, rodeado de algunas críticas en su país, la vieja guardia que ha de dar el gran paso para colarse en la historia de la Pentcampeona. Juntos marearon a Japón hasta dar una nueva victoria a los de Tite.

