El del silbato no sabía para qué se lo reclamaba. Ni él ni nadie, la verdad. De hecho se apuntaba a una plantilla de Nahuel Molina, más que nada para que el muchacho estuviera en todas. Pero no: se trataba de que Abqar había tocado aquello, se trataba de que Sorloth había respondido como responde un tipo tan frío como él, posiblemente los demás hubiéramos respondido de otra manera. Roja para el del Getafe, amarilla para el del Atlético. Y el VAR que siga así, gloria para los que buscan y encuentran, muerte para el fútbol moderno.

