Murray se queda
Fuente: El País Original en elpais.com
Los Juegos nunca defraudan. Su capacidad para generar grandes momentos resulta casi inagotable. No siempre están necesariamente relacionados con la importancia de lo que está en juego, ni se necesita que esté implicado directamente un compatriota. Basta con que se produzca una serie de circunstancias que dan como resultado un desborde emocional. Algunos los puedes prever, otros te pillan de sorpresa. Estos son los mejores.