El día del despertar
Fuente: Marca Original en marca.com
Los diplomas son motivo de orgullo para cualquier deportista, pero al impaciente aficionado solo le llena la cálida alegría de un metal olímpico y,<strong> tras varios días de travesía por el desierto en París, con los atletas españoles rozando cruelmente la gloria, llegó una jornada en la que por fin se consiguieron las tan anheladas medallas.</strong> Y ya no solo eso, sino que la esperanza nacional sigue creciendo con otros grandes representantes avanzando en sus respectivas competiciones.<strong> Jueves para enmarcar y que levanta el ánimo de cara a seguir aumentando posiciones en el medallero.</strong>