Aclamada por la multitud que llena los estadios de Doha y exaltada por su victoria ante España, la selección de Marruecos rompió la barrera que separaba a los equipos de África de las semifinales de la Copa del Mundo. Lo hizo ante Portugal, que contaba con una de las plantillas más poderosas del torneo. Ya pasó con Brasil, también otra de las plantillas más poderosas, que se marchó a casa, eliminada en la tanda de penaltis contra Croacia. Todos los partidos de cuartos salvo el Inglaterra-Francia del sábado, se decidieron en los penaltis. El penalti del empate contra la selección gala lo tuvo Harry Kane y lo mandó por encima del larguero. Este domingo no hay partidos, las semifinales se disputan el martes (Croacia-Argentina a las 20.00) y el miércoles (Marruecos-Francia a las 20.00)

