Acceder a una vivienda en propiedad no es para cualquiera en España. Los precios prohibitivos, unidos a los problemas de ahorro de miles de familias, hacen que el mercado esté cada vez más tensionado. Pero quienes económicamente se lo pueden permitir, también buscan vías para ganar rentabilidad o, por ejemplo, acabar comprando la casa de sus sueños aunque no se lo puedan permitir.

