El Barcelona se jugaba media Liga tras haber perdido el primer encuentro, pues nadie en la historia remontó un 0-2 en contra, y salvó los muebles por el de casi siempre. Nikola Mirotic anotó 20 de sus 26 puntos tras el descanso para acabar con la resistencia de un Real Madrid que compitió hasta el final gracias al empuje de Yabusele (16+11) y Tavares (11), pero que sucumbió (71-69) en un final a cara de perro en el que Mirotic mordió más y los árbitros se vieron influenciados por ‘la magia’ del Palau en las jugadas más determinantes.

