La derrota del Barça ante el Madrid en las semifinales de la Euroliga dejó, por el resultado y por las sensaciones, dos grandes señalados en el bando azulgrana. Uno en el banquillo, Sarunas Jasikevicius. Otro en la pista, Nikola Mirotic. La gran estrella del equipo, el alapívot de 32 años, apenas sumó tres puntos en los 28 minutos que estuvo en pista y erró los siete triples que lanzó (los barcelonistas firmaron un 14 de 39 en este apartado). Tras el encuentro, Mirotic no dudó en asumir buena parte de las culpas de una nueva decepción, la tercera ocasión seguida en la que el equipo cae en la Final Four, una en el partido decisivo ante el Efes y los dos últimos cursos en semifinales contra el Madrid.

