El Liverpool se está cargando de razones para seguir mirando a Ronald Araujo con optimismo. Y preparando la cartera porque deberá desembolsar 55 millones de euros el próximo verano si decide ejecutar la opción de compra pactada para quedarse en propiedad con el defensa uruguayo, cuya adaptación al equipo está superando las expectativas. Su rendimiento, además, ha abierto un escenario que hace unos meses parecía más difícil de imaginar: que Anfield se convierta en el lugar donde el central encuentre la continuidad y el protagonismo que necesitaba.

