La historia la reescribió “un grupo de amigos” y un druida serbio. Fue el 2 de febrero de 1998, en la final de la Copa del Rey de baloncesto que se celebró en el polideportivo Pisuerga, en Valladolid, ante 5.000 espectadores. El sorprendente Pamesa Valencia que dirigía Miki Vukovic, un grupo de chavales que solo dos años antes habían subido a la ACB, derrotó por 89-75 al Joventut y se convirtió en el primer (y hasta ahora único) debutante que se proclamaba campeón. Hace 25 años de aquella gesta y el recuerdo permanece fresco en sus protagonistas. Por lo que consiguieron y por cómo vencieron, con un baloncesto control que masticaba cada jugada, con el base Nacho Rodilla al frente de la orquesta, y desquiciaba al rival con una canasta en los últimos segundos.
PAMESA VALENCIA, 89; JOVENTUT, 75
Pamesa Valencia: Nacho Rodilla (15), Luengo (17), Swinson (19), Zubizarreta, Albert; Berni Álvarez (13), Maluenda (2), Perry (12), Radunovic (11). Entrenador: Miki Vukovic.
Joventut: Turner (12), Toolson (10), Espinosa (15), Dani García (9), Tanoka Beard (12); Corrales (8), Sanmartín (5), Biota y Murcia (4). Entrenador: Alfred Julve.
Árbitros: De la Maza, García Ortiz y Arteaga. Eliminaron por faltas personales a Toolson (m. 39).
Final de la Copa del Rey, 2 de febrero de 1998. Unos 5.000 espectadores en el pabellón Pisuerga.

