En 1985, Voytek Kurtyka y Robert Schauer, polaco y austriaco respectivamente, escalaron la cara oeste del Gasherbrum IV (7.932 m), un hito que entonces se consideró un “asesinato” del alpinismo, ya que nunca se había realizado algo tan comprometido a gran altitud y tan técnico. Se pensó que nadie podría superar semejante nivel de exposición. Pero en 2021, los ucranios Mikhail Fomin, Nikita Balabanov y Viacheslav Polezhaiko resucitaron a su manera la idea del alpinismo…. para rematarla definitivamente. ¿Podrá alguien, alguna vez, repetir lo que hizo el trío de Ucrania e ir más allá? Todo empezó en una fiesta de cumpleaños en la que los tres amigos, tras despedir a familiares y otras compañías se regalaron unos minutos para estar a solas y planear una expedición.

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