Sigue el efecto Pellegrino Matarazzo al frente de la Real Sociedad. ¡Cómo le ha cambiado la cara a este equipo en apenas un mes! Frente al Celta, con un hombre menos desde el minuto 45 por una roja clara a Caleta Car, fue capaz de aguantar estoicamente. Y, como hiciera frente al Barcelona, no se vino abajo cuando recibió el empate a uno. No. Se rehizo de la mejor manera gracias a un soberbio trabajo colectivo y también, todo hay que decirlo, gracias a un Mikel Oyarzabal épico, autor de dos goles que tienen su peso en oro. La sentencia definitiva llegó de las botas de Brais Méndez, que acertó a marcar un penalti cometido sobre Álvaro Odriozola, otro de los recuperados para la causa.

