Caleb Martin, Duncan Robinson, Max Strus y Gabe Vincent no fueron elegidos por ningún equipo cuando les llegó la edad de ser seleccionados para la NBA. Se quedaron fuera del draft y les tocó pelear para abrirse camino. Este domingo, esos jugadores despreciados han sido decisivos para dar la sorpresa en Denver, rebelarse contra la dictadura del serbio Nikola Jokić (otro jugador minusvalorado en su día) e igualar la final de la NBA.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *