<strong>La celebración del campeonato del mundo en Argentina puede sorprender </strong>a más de uno: pasión desmedida, cinco millones de personas en la calle, locura de algunos (la mayoría se portó de forma ejemplar)… Ayer se demostró que la pasión por el fútbol de los ‘argentos’ sólo es comparable a otros fanatismos.nacionales -en Egipto o en Brasil hubiera pasado algo parecido, por poner dos ejemplos-.

