Argentina, ilustrada por Messi y culminada por Julián Álvarez, ya espera en la final mundialista. Croacia sucumbió pronto ante un rival que rinde más de lo que vale. Una Albiceleste conjurada para por fin llevar a Messi al paraíso. Y bien que el propio Messi le ha abierto el camino. En semifinales, su quinto gol del torneo y una asistencia messiánica o maradoniana, como se quiera, a Julián Álvarez para su segundo bingo. La jornada se cerró con la merecidísima y honorífica despedida a Modric a la espera del partido por el tercer puesto el sábado y de una sesión continua de Leo el domingo.

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