Japón quiere ser la gran outsider de esta Copa del Mundo. Los de Moriyasu vencieron con suma autoridad a una inofensiva Túnez en un ejemplo de pegada y dominio de la selección nipona. Kamada abrió el camino al inicio del encuentro y Ueda, con un doblete, e Ito, hurgaron en las heridas de una selección tunecina que se despide matemáticamente del Mundial.

