Rodrigo Mendoza lleva trabajando duro desde que se lesionó el 7 de marzo ante la Real Sociedad. El ex del Elche, que llegó al Atlético en enero para reforzar la sala de máquinas, trabaja sin descanso para echar un cable a su nuevo equipo ahora que la temporada alcanza su Everest. En juego, por ahí, la Copa y la Champions, dos torneos en los que los de Simeone tienen todas las opciones.

