El Real Madrid llegará al Clásico como líder después de un partido discreto, incómodo ante la resistencia del Getafe. Sacó los puntos por la fórmula tradicional, el acierto de Mbappé y el milagro de Courtois, aunque sumó un ingrediente insospechado. Lejos de perderse en peleas absurdas e irse del partido, fue Vinicius quien descentró al Geta provocando dos expulsiones, la primera rigurosa, abriendo la puerta a una victoria sin gloria ni brillo, pero victoria al fin y al cabo. El Getafe volvió a rendir al máximo de sus posibilidades y estuvo a diez minutos de obtener premio. Lo de Bordalás es para ponerle una estatua.

