<strong>Cuando a finales de verano en el Real Madrid recibieron la primera llamada del entorno de Mbappé se mostraron sorprendidos</strong>. Aunque suene a chiste, a broma de mal gusto, era real. El futbolista estaba arrepentido de la decisión de renovar con el PSG que había tomado sólo tres meses antes. Después de ofrecer las debidas explicaciones sobre su cambio de opinión en mayo y el plantón que les dio tras negociar durante semanas su fichaje y las condiciones de su contrato, <strong>quería sondear la disposición del club blanco a contratarle. Saber si aún seguían interesados en ficharle</strong>. <strong>Surrealista como el fútbol de élite pero real como la vida misma.</strong>

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