“Sabemos que nos espera un partido duro y difícil como todos los que plantea el Getafe”. Ernesto Valverde sabía de lo que hablaba en la rueda de prensa previa al partido en San Mamés. Era consciente de lo que se le venía encima y eso es lo que le pasó al Athletic Club, que en ningún momento se encontró cómodo sobre el verde. El vendaval ofensivo mostrado por la escuadra rojiblanca frente al Qarabag, en la que fue la primera victoria de los leones en la Liga de Campeones, brilló por su ausencia. Mucho tuvo que ver el Getafe en ello. De hecho, en la primera mitad solo hubo un solo disparo sobre la puerta de David Soria que respondió a las mil maravillas para despejar el intento de Oihan Sancet. Fue la más clara de los de Valverde en todo el partido. Eso lo dijo todo.

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