Hay millones de aficionados que sueñan con ponerse al volante de un Ferrari al menos una vez en la vida. Mattia Binotto pudo hacerlo durante décadas prácticamente cuando quisiera… y, sin embargo, apenas conducía los coches de calle de la marca italiana. La historia tiene un remate todavía mejor: el día que finalmente se animó con un Ferrari Pista, la experiencia terminó con un accidente.

