El Atlético fue de mal en peor, como tantas otras veces a domicilio. Porque lo de Giuliano para el gol de Sorloth había sido genialidad, pero también excepción. El arranque del segundo acto aclaraba que, en lo que a la construcción respecta, Gallagher se parece a Barrios lo que el huevo a la castaña, perdido el canterano por lo físico, pero hete aquí que al pequeño Simeone le dio por recorrerse el campo con la pelota cosida, y después de deshacerse de Sergio Gómez, para poner un caramelo al que el ariete noruego hizo los honores. 

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *