Había avisado: «Si estoy aquí es para intentar ganar», decía Mario García Romo en la previa. Y lo buscó… pero el reinado del noruego Jakob Ingebrigtsen no tiene por ahora rival en Europa y el español, que ya fue cuarto en los recientes Mundiales de Eugene, se abrazó al bronce, después de que el británico Heyward le adelantara en los últimos metros.

