“Marcos Llorente, Marcos Llorente”, coreaba hace unas semanas el Metropolitano para poner en valor a uno de los jugadores más importantes del actual Atlético. Un jugador que llegó como mediocentro (para reemplazar ni más ni menos que a Rodri) y desde el Real Madrid, un pasado que no suele sumar entre la masa social. Pese a esas dos barreras que superar, el 14 es ya una de las piezas claves de los de Simeone.

