<strong>Era el final y Marcelo lo sabía.</strong> El brasileño era el último jugador en salir como capitán del equipo y saludaba a una grada que le aclamaba. Llevaba la Champions, se arrodilló un momento, y después fue hacia sus compañeros. Fue entonces cuando se derrumbó. Los jugador se fueron todos a por él para hacer una piña. Luego, entre una nube de jugadores, se le veía un buen rato abrazado a Lucas Vázquez, después con Casemiro.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *