Marc Márquez ha puesto este domingo el broche de oro a su extraordinaria e imponente campaña de reconquista en MotoGP, un momento que venía persiguiendo a lo largo del último lustro, marcado por una profunda crisis física y deportiva. Con una segunda plaza en el GP de Japón, que venció su compañero Pecco Bagnaia, el piloto español culminó con su decimoquinto podio del curso un largo vía crucis para regresar a lo más alto del motociclismo mundial. Seis años después de su anterior alirón, renacido a lomos de la Ducati roja que todos anhelan en la parrilla, el atleta de Cervera levanta a los 32 años su novena corona mundialista, la séptima en la categoría reina, una cifra que le iguala a títulos con Valentino Rossi.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *