El miércoles pasado hubo un desayuno de medios en el que Beatriz Álvarez, la presidenta de la Liga F, habló del “gesto” de Mapi León a Daniela Caracas durante el partido del domingo anterior: “Estamos acostumbrados en el fútbol masculino y, parece que en este caso, en el lance del juego, hay gestos que pueden ser antideportivos. Puede haber agresiones, también de otra índole, y hay que verlo con esa perspectiva y no sacarlo de contexto. Porque es el contexto de la competición”. Esa pequeña declaración no es tan pequeña, concreta el trasfondo y no tan el fondo de la perspectiva que puede tenerse de lo que pasó.

