Son buenos tiempos para los canteranos del Real Madrid. En pleno ‘boom’ Thiago Pitarch y con los ‘niños’ protagonizando las últimas convocatorias, el partido ante el City dejó otra imagen que ilusiona en La Fábrica: el abrazo de Manuel Ángel con su padre en la grada tras debutar en la Champions. Un gesto y unas lágrimas que esconden toda una vida luchando por ese sueño. También la celebración de la mejor decisión de su vida: quedarse un año más en el Real Madrid. «Quédate conmigo, confía en mí», le dijo Arbeloa en verano nada más saber que sería el técnico del Castilla. Una frase que ahora vale su peso en oro. Una promesa que lo ha cambiado todo. Una apuesta valiente que ha tenido su recompensa. Manuel Ángel saborea convocatorias y minutos con el primer equipo, con la guinda de un debut soñado en el Bernabéu y en la Champions ni más ni menos que ante el City en unos octavos de final.

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