Carlos Sainz no estaba para demasiadas explicaciones, después de una carrera muy completa por su parte, con una salida en la que ganó cuatro puestos, pero con un coche que se fue desangrando a medida que transcurría la prueba. La degradación no fue buena y tampoco el ritmo general. Los puntos parecen tan lejos como en el comienzo en Australia y eso se reflejaba en el gesto preocupado del español.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *