Mac McLung ha vivido este sábado el día más glorioso de su discreta carrera como jugador de baloncesto. Tras brillar en el instituto destacar en la universidad, McLung no ha conseguido abrirse paso en la élite del baloncesto. Firmó un contrato de 10 días con los Chicago Bulls, entrenó con los Lakers y con los Warriors, pero no encontró su sitio. Jugaba este año en los Delaware Blue Coats, de la NBA G League, algo así como la segunda división, cuando recibió la invitación para participar en el concurso de mates del All Star de la NBA. Ha resultado el insólito ganador.

