No hay un partido tranquilo para este Madrid ciclotímico y que juega a impulsos, capaz de hilar momentos sublimes con otros lamentables, desgraciadamente para ellos cada vez más frecuentes estos últimos. Esta vez salió vivo de la cancha del colista in extremis tras sufrir durante tres cuartos (48-38, min 23). El colista de la Euroliga (el peor en triples, el penúltimo en anotación y el antepenúltimo en asistencias, con la cuarta peor defensa) tuteó a los blancos. Ver para creer.

