Luis Enrique asumió la culpabilidad de la mala primera parte. «La victoria es el mejor antídoto contra cualquier tipo de tristeza. Portugal es top top top. Hemos hecho una primera parte en la que he insistido en tener el balón, pero sin profundidad y ha sido por mi culpa. Teníamos que haber arriesgado más. Hemos corregido en la segunda parte. En la primera parte es necesario demostrar que el balón era nuestro. Tras el descanso tenía la sensación de que el gol iba a llegar. Lo hemos celebrado porque nunca he logrado un triunfo con tranquilidad. Para ver la salud de un equipo no hay más que ver como celebra un triunfo el banquillo, los auxiliares… todos.»

