Cuando el destino parecía escrito, Luciano Benavides escribió una de las páginas más surrealistas de las cinco décadas de historia del Rally Dakar. El piloto argentino, nacido en Salta hace 30 años, consiguió llevarse la prueba de 8.000 kilómetros en los últimos metros y robarle la cartera de manera increíble al estadounidense de Honda Ricky Brabec para volver a encumbrar a KTM. Aunque empezó los 105 kilómetros finales de rally a tres minutos y 20 segundos del líder, logró cruzar la meta con dos segundos de ventaja en la general, el final más apretado de todos los tiempos.

