La Policía Nacional ha descubierto que el central del Sevilla FC, Kike Salas, utilizó identidades falsas y se coordinó con amigos para forzar tarjetas amarillas y lucrarse con apuestas ilegales. Un informe del Centro Nacional Policial por la Integridad en las Apuestas y el Deporte (Cenpida), al que ha tenido acceso El Confidencial, detalla que el jugador, de 23 años, avisaba a su entorno de cuándo recibiría amonestaciones para que apostaran a su favor. En al menos cinco partidos de la temporada 2023/24 de Primera División, el sevillista habría alterado el curso del juego para beneficiarse económicamente.

