El sábado por la tarde, en el estadio Rajko Mitić del Estrella Roja de Belgrado, sucedió algo insólito, pero que algunos llevaban intuyendo una semana. Los ultras del equipo local exhibieron dos pancartas rojas y amarillas colocadas boca abajo. Una de ellas llevaba escrita la palabra Fedayn, nombre de uno de los grupos radicales de la Roma. Las telas habían sido robadas la semana anterior en la plaza Mancini de la capital italiana, a 1.300 kilómetros de distancia, tras una violenta acción paramilitar. Los ultras del Estrella Roja la ondearon unos minutos en su curva y luego le prendieron fuego. “Habéis elegido las amistades equivocadas”, rezaba otra pancarta, esta vez de los serbios, en referencia al hermanamiento de Fedayn Roma con los Bad Blue Boys del Dinamo Zagreb. Si no estaba suficiente claro el motivo de aquel desafío, solo hacía falta rebobinar una semana y poner el foco en la curva B del estadio Diego Armando Maradona durante el partido que los locales disputaron con la Cremonese, donde ondeaba una bandera serbia.

