A nadie que estuvo en el Bernabéu aquella noche del 5 de octubre de 2024, con el partido casi acabado, se le olvidarán los gritos de Dani Carvajal. Eran días en que se hablaba de él como aspirante a Balón de Oro, después de ser determinante en la Champions del Madrid (gol en la final) y en la Euro de la selección como capitán. Pocos sospechaban que la gravísima lesión del lateral era el inicio de una lenta e ingrata despedida.

